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COLUMNAS: La Última...
Jesús Escobar
Jesús Escobar
Conductor de espacios informativos
noviembre 14, 2017

2018 Anti-o Pro AMLO?

En diferentes espacios hemos comentado el panorama que se vislumbra rumbo al 2018, una elección desacreditada, poco inteligente y con una guerra sucia sin precedentes en el México de la alternancia. Una atomización del voto, un ganador o ganadora con apenas un 28 por ciento de los votos.

Pero hay otro factor que aparece en el escenario, serán unos comicios que de nueva cuenta se convertirán en un referéndum a favor o en contra de una opción, ya sea Andrés Manuel López Obrador o el PRI.

Esta semana enfoquemos el análisis en el politico tabasqueño, un ave de tempestades, el personaje que divide, que polariza, que genera amor, odio, que lo mismo es vinculado al poder que a la resistencia, que es visto como un catalizador del descontento popular, un líder mesiánico o un factor de cambio.

Andrés Manuel tendrá que ir más allá de su núcleo duro, de sus seguidores que pase lo que pase lo seguirán y gritaran fraude si se registra una nueva derrota, debe convencer a ese grueso de la población que esta desencantada de la política, que es una opción real de cambio y no más de lo mismo.

Tiene razón cuando sentencia que sus adversarios van a ponerle todo tipo de trampas para bajarlo en las encuestas. Ni modo, es lo que les ocurre a los candidatos punteros en una democracia. Es más, entre más crezca, más trampas van a tenderle para generar escándalos que minen su apoyo social. Por eso, tiene que cuidarse y empezar a actuar con menos personalismo y más profesionalismo.

Incluso, debe saber que sus adversarios tratarán de infiltrar dentro de sus filas a espías o gente con el propósito de sabotear su campaña presidencial. Hoy por hoy ya no puede argumentar ingenuidad.

El otro problema es la falta de profesionalismo en la campaña de AMLO. Una campaña seria debe investigar a todos los cuadros importantes del círculo cercano al líder y a los candidatos a puestos de elección popular. Eso no ocurre, por el absurdo de pensar que todos los que se unen a MORENA son buenos o han cambiado.

A López Obrador ya le costó haber apoyado a José Luis Abarca. No olviden acto en Nueva York, cómo uno de los padres de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa le reclamaba airadamente su vínculo con este exalcalde, relacionado con el crimen organizado.

El otro escándalo fue el de Eva cadena, la famosa recaudadora de Veracruz que fue evidenciada en Video como recibía dinero supuestamente a nombre del tabasqueño.

Mientras él sea el que tome todas las decisiones, más errores cometerá. Comprobado está que el proceso de toma de decisiones institucional produce mejores resultados que el caudillista.

Si AMLO quiere ganar en esta tercera ocasión, debe cuidarse, lo cual pasa por crear mecanismos institucionales de toma de decisiones y procesos profesionales de evaluación en el reclutamiento de sus cuadros políticos.

Debe definirse entre que rostro es el que Gobernara, el estatista radical de John Ackerman, Gerardo Fernández Noroña o el de empresarios como Alfonso Romo, ser un Lula o un Chávez. Es su ultima oportunidad, habrá entendido de lo que se trata el juego o confirmar que le gusta perder, ser una víctima o solo un catalizador de la inconformidad social, porque finalmente es parte de un sistema político que beneficia los de su clase.