hit
counter
COLUMNAS: Entre caballeros
Daniel Rosas
Daniel Rosas
Amante de la vida, de las tecnologías de la comunicación y emprendedor
mayo 24, 2018

A los pequeños empresarios no, por favor

“Verónica piensa que es momento de un cambio en la manera de gobernar México: <cada vez hay más pobres, delincuencia y baja escolaridad. Se requiere de un modelo de izquierda en donde el Estado cree empleos y…> De pronto interrumpe sus pensamientos para gritarle a burócrata que no se apura y hace que lleve más de 10 minutos sin avanzar la fila”.

Caballeros, la pequeña historia de esta entrega, muestra una de las inconsistencias que he escuchado como parte de la efervescencia electoral: se denigra al servicio público y a la par se defiende un modelo que -en teoría- reforzaría la burocracia.

Como lo he aclarado en publicaciones anteriores, yo no estoy para defender a nadie, pero sí quiero hacer ver por qué creo que algunas personas que piensan votar por la coalición Juntos Haremos Historia, están teniendo un cálculo no tan atinado.

Para tener el punto de partida bien definido, si has leído entregas anteriores sabrás que soy promotor del emprendedurísmo y el empresariado, lo cual es teóricamente contrario al modelo de izquierda; pero no por ello ataco a la propuesta de la coalición encabezada por Andrés Manuel López Obrador, se trata de una crítica hacia lo que veo como una inconsistencia.

Como es sabido, recientemente se dio un intercambio de ataques entre López Obrador y la “cúpula empresarial”. A decir del Tabasqueño es por los beneficios mal habidos que han obtenido los dueños de grandes corporaciones; se vale la crítica.

Donde yo veo el problema, es que pareciera que los seguidores de Morena, no alcanzan a distinguir entre quienes pudieron incurrir hasta en un delito (si se toman como ciertas las afirmaciones del Candidato) y el resto de los empresarios.

Es decir, se creó una etiqueta de que todos los empresarios son malos (así como creemos que todos los políticos son corruptos) sin importar su tamaño. Desde la óptica de varios seguidores de Andrés Manuel con los que he platicado (incluso colegas reporteros) los empresarios le han hecho un grave daño al país, son perversos porque buscan su enriquecimiento a costa de la explotación de sus trabajadores ¡casi casi son la maldad encarnada!

Ah caray ¿y los empleos que generan, incluyendo en medios de comunicación? Si no hubiera empresarios ¿cómo se generarían empleos? La respuesta que recibo casi siempre es la misma: que el gobierno los genere, que expropie empresas y con ellas los empleos, etc. Pero ¿que no nos quejamos de los burócratas y de los asesores de los políticos?

Ese es el tema en donde veo que hay una inconsistencia. No creo que debamos cerrarnos a la alternancia, siempre y cuando ésta no represente un riesgo para lo que sí se hace bien: la creación de empleos -que el Gobierno no puede generar por sí solo- por parte de los empresarios. 47 millones de mexicanos trabajan en la iniciativa privada, mientras que sólo hay 5.7 millones de burócratas.

De acuerdo con la OCDE, México es el segundo país con salarios de los burócratas más elevados, después de Colombia. En 2017 se proyectó en el Proyecto de Presupuesto de Egresos, un incremento en la burocracia que superó el billón de pesos.

¿Ahora ves mi punto de vista? El Gobierno no puede crear empleos sin los empresarios, y menos cuando algunos se sirven con el “cucharón pozolero”.

No debe preocupar quien gane el próximo primero de julio, siempre que no se siga generando una percepción negativa en contra de los pequeños empresarios por el simple hecho de serlo. Los que más critican al sector empresarial, son los que no han hecho nada por arrancar una empresa y generar empleos.

Y HABLANDO DE ARRANQUES DIFÍCILES

Hace unas semanas me invitaron a conocer una empresa que ayuda a otras o a quienes arrancan con una; a adaptar software libre en su beneficio. Un ahorro considerable y sin duda una gran ayuda.

Te comparto la entrevista que hice al respecto.

Nos leemos en redes sociales. Twitter: @DanielRosas_ Facebook DanielRosas3.0. Buena Vida, caballeros.