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COLUMNAS: Vaivén Político
Miguel Luna
Miguel Luna
Reportero y cronista radiofónico
mayo 24, 2018

AMLO, un riesgo para el país

“Y cuando desperté (el dos de julio) el dinosaurio ya no estaba ahí, había sido sustituido por un pejelagarto”

Si nada extraordinario ocurre, Andrés Manuel López Obrador ganará la elección presidencial del uno de julio. A estas alturas de la contienda no veo cómo Ricardo Anaya pueda remontar y mucho menos José Antonio Meade.

Pero ¿cuál es el escenario a partir del dos de julio? Yo soy de los que piensan que el candidato de Morena es un peligro para México. Sus propuestas populistas pueden llevar al país a una crisis sin precedentes en la historia reciente del país.

Podrá ser el político y gobernante más honesto, lo cual no me consta y hasta lo dudo, sin embargo, eso no es suficiente para tener buenos resultados.

Saltan a la luz diversas propuestas que representan un riesgo para la economía nacional. Las prácticas asistencialistas que pretende llevar a cabo sirven en el corto plazo a la población de escasos recursos, pero a largo plazo las consecuencias pueden ser funestas. No hay dinero ni presupuesto que alcance para sostener este tipo de políticas públicas.

En la Ciudad de México la factura de esas decisiones ya está siendo cobrada. Los adultos mayores tienen derecho a una tarjeta de despensa mensual de más o menos mil 200 pesos, a partir de los 68 años. No hay dinero. A la mayoría se las están dando a los 70 años sino es que después.

Ese es un claro ejemplo de que una decisión de esa naturaleza va en perjuicio de las financias públicas y si se implementa a nivel nacional, las consecuencias pueden ser peores.

López Obrador ha dicho y repetido hasta la saciedad que cancelará las obras del Nuevo Aeropuerto Internacional de México y echará atrás la Reforma Energética. Ambas amenazas serían fatales para la economía. Por un lado, el gobierno pejista tendría que desembolsar miles de millones de pesos para pagar indemnizaciones y por el otro, la imagen de México ante los inversionistas extranjeros quedaría por los suelos. Nuestro país ya no sería confiable para la inversión.

Las consecuencias serían inmediatas, desaceleración de la economía, sobreendeudamiento, devaluación del peso frente al dólar, espiral inflacionaria, fuga de capitales y la más grave, desempleo.

El político tabasqueño dice que, para llevar a cabo estas acciones de gobierno, obtendrá recursos del combate a la corrupción y afirma que la honestidad de su gobierno permitirá ahorros hasta por 500 mil millones de pesos. Una propuesta por demás trasnochada.

Dándole el beneficio de la duda, no es un recurso que se obtenga de un día para otro. Eso se llevaría al menos tres años de la administración lopezobradorista. Pero, además, el Peje está haciendo cálculos para sus programas sociales sobre la base de un dinero que no existe. Verdaderamente absurdo.

Andrés Manuel López Obrador dice que la violencia la va a combatir dialogando con los grupos crimínales y generando empleos.

Obvio un delincuente o traficante de drogas no va a aceptar un salario de 6 mil a 10 mil pesos mensuales, con un horario de 6 de la mañana a 3 de la tarde, en una fábrica. Un integrante del crimen organizado se embolsa esa suma o más en una semana. Rechazaran la generosa oferta de AMLO. Claro está que ni siquiera se sentarán a negociar. Al crimen organizado no se le combate hablándole bonito.

Estos son solo algunos ejemplos de las políticas públicas absurdas que pretende implementar López Obrador. El riesgo para el país es inminente, ya que es casi seguro que gane la elección presidencial. Ojalá me equivoque.

Por cierto…

Debate o acuerdo. El segundo debate entre candidatos presidenciales no fue mejor que el primero, pero al menos ya no son esos formatos acartonados y aburridos del pasado. En este segundo encuentro lo más cuestionable fue la participación de la ciudadanía. Parecía que las preguntas estaban sembradas y acordadas. En este caso tiene que ser más espontánea y dinámica la intervención del público, para que los cuestionamientos y reclamos a los candidatos sean naturales y creíbles. El tercer debate tendrá lugar en Mérida, Yucatán, el 12 de junio. Vamos a ver qué nos depara.