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COLUMNAS: Entre caballeros
Daniel Rosas
Daniel Rosas
Amante de la vida, de las tecnologías de la comunicación y emprendedor
noviembre 2, 2017

Construir para poder reconstruir

“Me preocupa la postura del gobierno, de querer reconstruir las casas derrumbadas con los seguros hipotecarios. Deberían saber que la mayoría no cubren la reconstrucción”.

Debo confesarles caballeros, que estoy un poco preocupado en todos los sentidos, con el tema de la reconstrucción tras el sismo del 19 de septiembre; no porque yo sea un conspiracionista, sino porque me parece que las autoridades confían demasiado en que las aseguradoras se harán cargo de una parte de los costos que ello generaría.

El caso es que las estadísticas indican que menos del 8% de las casas están aseguradas; de ellas el 80% lo que en realidad tienen es un seguro por crédito hipotecario. Lo anterior significa que en realidad sólo un 2% de las casas cuentan con seguro que de verdad puede responder por siniestros.

Cuando en las conferencias de prensa le preguntamos a las autoridades el costo que tendrá (o tendría) esa reconstrucción, la respuesta es que no puede ser completamente medido porque hay que ver cuánto puede ser absorbido por las aseguradoras.

Es cierto, si se tiene un crédito hipotecario casi con seguridad que se cuenta con un seguro, pero, ¡para liquidar la deuda en caso un siniestro, no para reconstruir una casa que se viene abajo!

Es decir, el seguro que es contratado por los bancos y las inmobiliarias, a quien en realidad beneficia es al banco, cuya deuda queda cubierta en caso de algún accidente; en términos simples, quien perdió su casa ya no tiene que seguirla pagando al banco, pero tampoco le será reconstruida en la mayoría de los casos.

Es un problema que, o no están viendo las autoridades o no lo quieren informar. Se ha dicho que se podría apoyar con la reconstrucción a quienes no tienen recursos, pero que quienes cuentan con un seguro, primero tienen que echar mano de él.

Hace unas semanas cubrí las giras presidenciales por Oaxaca y Chiapas, en donde escuché las peticiones que la gente le hacía al Ejecutivo federal: apoyos para reconstruir sus fuentes de ingreso, sus iglesias y casa. Cómo decirle que no a quienes perdieron lo poco que tenían. El problema ahí, es nos explicó, es poder hacer llegar la ayuda por lo disperso de las comunidades especialmente en Chiapas.

Y luego en la ciudad pasó algo similar. Cuando creíamos que se tenían contabilizadas las viviendas afectadas, nos enteramos que la parte alta de la delegación Álvaro Obregón también presentaba daños considerables; Xochimilco, Tlalpan y Tláhuac aparentemente también habían pasado de lado.

Entonces entre las zonas rurales y urbanas la bola de nieve cada vez es más grande y todos quieren que se les reconstruyan sus casas. No, no quieren un crédito o facilidades de pago, por más esquemas financieros innovadores que se lancen, lo que quieren es que el gobierno reconstruya las propiedades venidas abajo. Todo un problema.

Para entender más de los alcances de los seguros para casas, fui a platicar con Emmanuel Jiménez, quien trabaja para una de las empresas aseguradoras más grandes del país. Nos hizo una observación muy interesante, para quien ya cuenta con un seguro para su inmueble: si éste sufrió daños como grietas o cuarteaduras, pueden ser reparados por la aseguradora, así como se repara el rayón de un carro.

Les comparto el video de la entrevista.