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Jesús Escobar
Jesús Escobar
Conductor de espacios informativos
julio 10, 2017

Desde que se inventaron los pretextos

En materia de violencia estamos en el peor de los mundos, delincuentes más crueles, degradación de valores y principios, y una autoridad que solo sabe justificar sus fracasos.

En las últimas semanas la espiral de violencia parece no tener fin, casos de verdad brutales, que te erizan la piel. Como el que nos recuerda el maestro José Buendía, una mujer que es lapidada por su esposa después de matarla a pedradas.

Un ejemplo más del profundo fracaso de las autoridades en la impartición de justicia. Entre la gente permea esta idea, real, de que puedes matar, robar etc y no pasa nada. No hay policías capaces, Ministerios públicos preparados, lo que hay son pretextos.

El Jefe de Gobierno y suspirante presidencial, Miguel Ángel Mancera, gobernadores y hasta el gobierno federal en voz de Renato Sales le echan la culpa al nuevo sistema de justicia penal, vaya incongruencia.

Llevamos años padeciendo la violencia, la inseguridad, los feminicidios, y todo es por culpa de la incapacidad de las autoridades. Precisamente sobre el último ilícito mencionado, la ONU contabilizaba el asesinato de una mujer cada tres horas en el país y desde hace años habla de “epidemia” de feminicidios, así como de la omisión de autoridades para resolver los casos.

El asesinato de mujeres cobro notoriedad mundial por lo que sucedía en ciudad Juárez, bueno, pue en Chihuahua el feminicidio no está tipificado como delito. Pero en el Edomex el reconocimiento legal no ha evitado que el estado sea el nuevo Juárez y uno de los más inseguros del país ¿entonces?

Tampoco en otros delitos se sustenta la responsabilidad de la reforma penal. La narco-violencia volvió a mostrar su furia incontrolable en el mes de mayo. ¿qué demonios tiene que ver el nuevo sistema con una estrategia fracasada?

En Puebla, vecinos lincharon a un delincuente, hicieron justicia por su propia mano, ante la seguridad que el delincuente no será castigado.

Las tendencias apuntan a que 2017 puede ser el año más violento de la era moderna, la OMS, ubicaría al país en los rangos de un problema de salud pública como otros con conflictos bélicos.

No dudo que el nuevo sistema de justicia sea perfectible, porque varios analistas lo denunciaron en su momento, pero de ahí a que ahora sirva para que los políticos se limpien su mugrosa cara hay un trecho.

Porque al final señores, ustedes lo analizaron, ustedes lo debatieron, ustedes lo aprobaron, ustedes tuvieron tiempo para adaptarse. El problema es que les valió un pepino, y ahora quieren apagar el desmadre que armaron por su ignorancia, su desidia, su traición al país, con justificaciones absurdas.

La reforma penal implica la profesionalización de todas las instancias de justicia, Desde la policía pasando por la procuraduría hasta llegar a la sentencia. Transformar la presunción de inocencia, la transparencia, el apego al debido proceso, el respeto a la víctima e inculpados, una reforma que civiliza al sistema, pero.

Frente al desafío prefieren pedir tregua que ponerse a trabajar en serio. Porque al final ellos, son quienes llevan los procesos, ellos son los que investigan, ellos son los que deben aportar pruebas para castigar a un delincuente, ellos son los que están fallando, ellos son el crimen organizado, ellos son los que, por incapacidad, omisión, complicidad violentan el acceso a la justicia.

Podemos tener las leyes más modernas del mundo, más justas, etc. etc., pero si no las ejecutamos, ¿de qué sirve? De nada. Ellos son el cáncer. La pregunta es. ¿Quién será la quimioterapia?