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COLUMNAS: En Resumidas Cuentas
Arturo Corona
Arturo Corona
Curioso por naturaleza, incrédulo por experiencia
agosto 31, 2017

El reparto de culpas

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Las fuertes lluvias que han caído en las últimas horas en la zona metropolitana de la ciudad de México han causado inundaciones en el Metro, en el Aeropuerto, Periférico, Circuito Interior, varios deprimidos, varias colonias en las Delegaciones Cuajimalpa, Venustiano y Gustavo A Madero. El llamado Gran Canal de desagüe se desbordó parcialmente y de nuevo la naturaleza nos volvió a recordar el límite ya excedido del crecimiento de la Ciudad de México.

Desde su fundación en el siglo XIII cuando las siete tribus encontraron el sitio marcado para establecer su ciudad, se confirma que el sitio no era el idóneo. El Valle de México, sitio ubicado a 2,400 metros sobre el nivel del mar, un lugar lacustre rodeado de montañas donde se estableció Tenochtitlán ofreció muchos retos. Secar la laguna para establecerse, al mismo tiempo buscar una salida para las aguas. Hoy esa misma preocupación es la que vivimos en las últimas horas. La zona metropolitana ha crecido mucho. Las empresas inmobiliarias construyen grandes edificios que requieren servicios de agua y drenaje, la multiplicación de la población ha rebasado ya los servicios. Hoy es común ver enormes pipas rellenando las cisternas de nuevos edificios que no tiene ya la capacidad de poder llenarlas con la red pública.

Pocas veces recuerdo estaciones del Metro inundadas, el Aeropuerto convertido en un enorme lago, avenidas totalmente inundadas, desbordamiento del Rio de los Remedios. La culpa es del Gran Canal dijo el Doctor Miguel Ángel Mancera, el jefe de gobierno. Agregó que el Gran Canal no tiene ya la pendiente que debería y funciona al 40 por ciento de su capacidad. Planeado ya desde el año de 1550, el Gran Canal de Desagüe que lleva las aguas de lluvia y drenaje al rio Tequisquiac, en Hidalgo donde desemboca se completó en el gobierno de Porfirio Díaz y se ha venido ampliando y completando. Se han construido túneles para poder dar salida al agua, pero ya son insuficientes. El desagua se diseñó para que las aguas tuvieran salida a base de gravedad, pero hoy con la extracción de agua del subsuelo la capital se ha hundido, hay desniveles y fracturación como hemos visto hoy en un socavón en la calle de Humboldt en el Centro lo que nos lleva a la pregunta ¿debe seguir creciendo la Ciudad de México o llegó ya a su límite ya muy superado?

Redamf21.com