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COLUMNAS: Entre caballeros
Daniel Rosas
Daniel Rosas
Amante de la vida, de las tecnologías de la comunicación y emprendedor
agosto 11, 2017

La delgada línea parte 2: Adiós a la alienación parental

“Memo llevó una excelente relación con sus hijos, pese a que desde años atrás se había separado de su esposa. Todo cambió cuando se interpuso la demanda de pensión y custodia: se le acusó de violencia familiar y para cuando pudo demostrar que no era cierto, ya era tarde: sus hijos ya no querían verle”.

Caballeros, la delgada línea entre ser una buena madre o padre, entre ser un buen abogado, y faltar a la primera obligación que debe observarse que es ver por el bienestar de los menores.

Casos como el de Juan ocurren todos los días. Padres o madres que no pueden ver a sus hijos, porque en un juicio son acusados falsamente de hechos que podrían suponer un riesgo para ellos. El anterior presidente del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, Edgar Elías Azar, en una ocasión me dijo que los juzgados familiares estaban llenos de casos de madres y abogados tramposos, que sólo entorpecen los procesos con artimañas; palabras más palabras menos.

Nuevamente traigo el tema a la mesa, porque hace unos días, la Asamblea Legislativa derogó el artículo 323 septimus, que hacía referencia al Síndrome de Alienación Parental (SAP) y que fue adicionado al Código Civil para el Distrito Federal, apenas en mayo de 2014.

La Comisión de los Derechos Humanos del Distrito Federal, ya había presentado una acción de inconstitucionalidad al considerar que el SAP, es violatorio a los Derechos Humanos de las mujeres. Posteriormente, el caso de Mireya -la mujer que mató a sus tres hijos tras perder su custodia, luego de que un Juez consideró que incurrió en alienación parental severa- fue tomado como bandera para que el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, mandara el proyecto de derogación que en sesión extraordinaria fue aprobado en la ALDF.

Ahora asociaciones civiles como la Comisión Nacional de Defensa del Menor y la Familia, A Voice for Men México, Agrupación de Profesionales y Padres contra la Alienación Parental, y Una Sola Voz para la Defensa de Derechos Humanos de la Niñez y la Familia entre otras; alertan sobre la confusión entre el legítimo derecho de los menores de no querer ver a un padre abusador, y la Alienación Parental que tiene patrones perfectamente definidos.

Se busca proteger a la mujer, y de vulnera el derecho de los hombres y sobre todo de los menores que puedan ser víctimas del SAP. De ahí que hagan un llamado a que, ahora que desaparecieron el concepto de Síndrome de Alienación Parental, legislen para que se garantice en el Código Civil el derecho de los menores a ver a ambos padres, y a no sufrir una afectación psicológica que deriva en ansiedad, trastorno del sueño, depresión, trastorno de identidad, aislamiento y comportamiento hostil, entre otras.

Para tratar de ser más claro sobre la gravedad del problema: la administración Mancera, desde que era Procurador, combatió la trata de personas; con ella, el rechazo de las mujeres a denunciar a sus agresores al no reconocerse como víctimas. Ahora le quita el derecho a los menores a reconocerse como víctimas de la alienación parental, que es mencionada por algunos expertos, como el “Síndrome de Estocolmo familiar”.

Para abordar el tema, platicamos nuevamente con Juan Rabindrana, presidente de la Comisión de Defensoría del Menor y la Familia.

Hay una delgada línea entre ser una buena madre o padre, o un abogado responsable, y querer ganar un juicio de pensión a costa de dañar a nuestros hijos.

Hay una delgada línea entre querer ser un buen gobernante o servidor público, y querer ganar votos a costa de situaciones coyunturales.

Derecho de réplica en las redes sociales: twitter: @DanielRosas_ en Facebook DanielRosas3.0. Buena Vida, caballeros.