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COLUMNAS: Vaivén Político
Miguel Luna
Miguel Luna
Reportero y cronista radiofónico
agosto 10, 2018

La maestra impoluta

La absolución de Elba Esther Gordillo de los delitos de lavado de dinero y delincuencia organizada no significa que la maestra sea inocente.

Parece una incongruencia lo que digo, pero no es así.

Lo explico, la maestra fue liberada porque supuestamente no había elementos de prueba que la incriminaran en las acusaciones que le imputó la PGR de haber desviado recursos del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación a cuentas bancarias personales. Sin embargo, el argumento del juez que la exoneró, cinco años después de haber sido detenida, tiene más tintes políticos que jurídicos.

Por cierto, la liberación de Elba Esther Gordillo se da casualmente el día en que López Obrador recibió su constancia de mayoría como presidente electo de México. Dicen que en la política no hay casualidades, y en este caso pareciera el inicio de la amnistía prometida por el tabasqueño.

Salta a simple vista la corrupción en el manejo de las cuotas del SNTE, con las que la maestra amasó una gran fortuna.

No se necesita de una gran investigación para saber que los líderes sindicales en este país se enriquecen a costa de sus agremiados. Basta ver las mansiones que tienen, los autos de lujo que manejan o los restaurantes “fifis” en los que comen.

Los años en los que Elba Esther Gordillo estuvo al frente del sindicato magisterial más grande de América Latina, desde el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, no solo tuvo poder político sino económico.

Ningún maestro en México de educación básica tiene los ingresos suficientes para comprarse un lujoso departamento en Polanco y entonces por qué la ex lideresa magisterial sí los tiene.

Resulta hasta burdo pensar que la maestra se ganó toda la fortuna que tiene dando clases en una escuela primaria o secundaria.

Se estima que los ingresos mensuales del sindicato de maestros por concepto de cuotas ascienden a 50 millones de pesos, recursos que se manejan con total opacidad. Nadie sabe a qué cuentas bancarias van a a parar, en qué son utilizados o cómo se invierten. Nadie rinde cuentas.

Hay quienes afirman que Elba Esther Gordillo robó dinero del SNTE para darse lujos que no tiene ningún otro docente en este país y no se necesitan pruebas para demostrarlo.

Por eso afirmó que, aunque la maestra fue liberada, no es inocente.