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COLUMNAS: En Resumidas Cuentas
Arturo Corona
Arturo Corona
Curioso por naturaleza, incrédulo por experiencia
marzo 1, 2018

Las guerras de tarifas

La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca ha venido a romper ciertos balances no escritos para que las cosas de la economía funcionen bien, el cerrarse a los acuerdos comerciales e imponer sus propias tarifas para tratar de proteger a la industria local trae consigo un efecto dominó en el mundo. Su promesa electoral de America First  de crear millones de empleos en los Estados Unidos, dar incentivos fiscales a empresas a reubicarse en territorio estadounidense, salirse del Acuerdo Trans Pacifico,  renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte bajo condiciones de beneficiarlos en gran medida contra los intereses regionales que nos da fuerza, criticar a la Organización Mundial de Comercio y a naciones como China, ha hecho poco para lograr más allá de fines electorales.

El mejor ejemplo de una decisión de peso que no se analizó bien para atar todos los cabos sueltos se acaba de dar esta mañana en la Casa Blanca. Hoy se esperaba que el presidente Donald Trump hiciera un importante anuncio sobre aranceles a las importaciones de acero y aluminio, pero la decisión no estaba bien atada. En lugar se dio una reunión abierta entre el presidente, funcionarios de comercio y presidentes de empresas del acero y del aluminio para hablar de cómo países como China han abusado al exportar estos materiales a precios de dumping lo que le ha pegado a la industria estadounidense. Los empresarios le dijeron que no buscaban favorecerse por reglas proteccionistas, sino que el terreno fuera parejo para todos y el presidente dijo que se tomaran los pasos para que fuera igual para todos. Al final de la reunión cuando estaban ya invitando a la prensa a salir fue cuestionado sobre el monto de las tarifas a imponer y soltó: “25 por ciento para el acero y 10 por ciento para el aluminio.”. Pero faltó el tejido fino, habrá excepciones a este arancel como puede ser el caso de México, ¿será parejo para todos?.

Esto bastó para que los principales indicadores de Wall Street se desplomaran hasta dos por ciento para luego recuperar, pero no mucho. El Dow Jones llegó a perder hasta 500 puntos. La razón es el temor a un aumento de la inflación. Si se impone un 25 por ciento al acero el precio de venta al público de un automóvil o una lavadora que emplea estos metales subirá en la misma proporción. Las acciones de las acereras reaccionaron a la alza y las automotrices bajaron pero ya venían arrastrando pérdidas por pocas ventas.

Tiempos complicados en el horizonte.

Se informa que Roberta Jacobson, la embajadora de los Estados Unidos en México deja su oficina en Paseo de la Reforma y regresa a su país luego de casi dos años al frente. Durante ese tiempo la señora Jacobson realizó un buen trabajo sobre todo en la transición del gobierno Obama al de Donald Trump. Se le vio interesada en los problemas de las mujeres, de los niños, de los que menos tienen. Sin duda balance positivo en su trabajo de unir a ambos países ante las dificultades que representa su jefe.

Redamf21