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COLUMNAS: En Resumidas Cuentas
Arturo Corona
Arturo Corona
Curioso por naturaleza, incrédulo por experiencia
junio 8, 2017

Las órdenes del Presidente

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Washington está hoy de cabeza. El pantano de corrupción que en campaña Donald Trump prometió secar, hoy está a punto de engullirlo. Su inexperiencia su falta de pericia, simple ignorancia y soberbia le pasan la factura.

James Comey el ex director del FBI que fue despedido a principios de mayo de manera fulminante por un presidente que le pidió cerrar toda investigación sobre el general Flynn y cubrir con una nube el asunto, algo que es una clara obstrucción de justicia y podría costarle la presidencia. La comparecencia provocó el interés de los estadounidenses que la siguieron como si se tratará de un importante juego de beisbol o de futbol americano. Lugares públicos con pantalla de televisión se vieron muy concurridos, las apuestas en un restaurante de Chicago, seguidor de los Cachorros, era para ver si el presidente escribía un Twitt mientras transcurrían las casi tres horas de comparecencia, todos perdieron.

En Resumidas Cuentas los congresistas querían que el ex director del FBI dijera que recibió presiones del presidente para dejar la investigación del general Flynn lo que constituye el delito de encubrimiento. James Comey, una persona respetada, habló y reveló detalles de sus casi cinco meses como director de la Agencia Federal de Investigaciones bajo el actual gobierno. El cargo de Director del FBI se acepta para un periodo de diez años que había comenzado bajo la presidente de Barack Obama en el 2013, le faltaban seis años más.

En su comparecencia dijo que aunque no existe una razón para no despedir al director del FBI, el gobierno de Trump lo hizo y prefirió difamarlo a él al afirmar que la agencia era mal conducida y que los agentes habían perdido la confianza en su responsable. Comey dijo que eran mentiras lisa y llanamente.

Al hablar de las amenazas que recibió del presidente para dejar ir al general Flynn, dijo que no fueron directas, pero faltaba más. En una cena privada entre el presidente y él, Trump le dijo que esperaba que dejara a Flynn, esa palabra I hope, -Yo espero- fue suficiente para que Comey sintiera la presión, no era necesaria una orden directa, “el simple hecho de que el presidente te mire a los ojos en una reunión dónde no hay nadie más era suficiente” dijo Comey, agregó que quedó sorprendido y preocupado por las “explicaciones cambiantes y confusas del presidente y no supo que decir. Al salir decidió comenzar a dejar testimonio escrito de sus reuniones con el presidente.

El testimonio de James Comey, ex director del FBI provocó un terremoto político en Washington, más tarde el abogado del Presidente Donald Trump dijo que Comey mentía en insinuó que debían procesarlo por filtrar a la prensa un memorándum interno sobre una conversación en la Casa Blanca.

En un extremo el resultado de este escándalo podría costarle la presidencia a Donald Trump, lo que es un hecho hoy es que su administración está cuestionada por su manejo y su falta de habilidad para conducir a un país. Hoy más que nunca resuenan las palabras del Presidente Barack Obama y de Hillary Clinton, que ambos advirtieron que Donald Trump no estaba preparado para ser Presidente de los Estados Unidos.

Redamf21.com