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COLUMNAS: Entre caballeros
Daniel Rosas
Daniel Rosas
Amante de la vida, de las tecnologías de la comunicación y emprendedor
mayo 10, 2017

Madres, mujeres, jefas…

“Tengo tantos nombres que podría enlistar, de mis amigas y amigos que este 10 de mayo estarán festejando el Día de las Madres en el camposanto. Algunos lloran, otros sonríen, algunos más se vuelven grises por un día…”

Sí, 10 de mayo y se me ocurren desde chistes, reflexiones y hasta pasajes de libros.

En mi mente tengo un montón de memes sobre los chanclazos correctivos que nos propinaban nuestras sacro santas madres, para llevarnos por el camino del bien; o aquellos de las mujeres que son madre-padre-guerrera-emprendedora-licuadora-salero etc…

En la mente del colectivo está el derroche en regalos -que no adquirimos a lo largo del año cuando estaban más baratos- y que caen en el ridículo: desde flores caras que marchitan en máximo una semana, hasta electrodomésticos para recordarle a la jefecita el rol que le dimos en nuestra vida (a veces porque así lo asumieron ellas).

Otros más (la mayoría) tienen en su mente el llevar a su mamá a comer o cenar, porque cómo vamos a permitir que ella cocine en su día, pobrecita ¡hay que sacarla de su rol aunque sea este día! Deberíamos pensar en meternos nosotros en ese rol y comprenderla. La sacamos del tedio de la cocina, para meterla al tedio de la fila para entrar al restaurante.

Quizá eso nos lleve a la concepción de madre (chingada) que Rogelio Díaz Guerrero nos pinta en su libro La Psicología del Mexicano: la madre que ha sufrido, la madre que fue violada por los españoles durante la conquista, la madre cuya herencia cultural es la enseñanza de chingar o ser chingado.

Dejando de ladito -porque nuestras mamás también nos enseñan a hablar en diminutivo- la sobriedad del ensayo, me viene a la cabeza lo mexicanísimo que nos ponemos con motivo del Día de las madres. Desde las lágrimas de Juanga (qepd) al interpretar “Querida”, hasta los panteones llenos de personas que le llevan flores a sus madres fallecidas.

El fenómeno es curioso porque se conjuga el culto que tenemos a la muerte, con el arraigo que tenemos a los restos terrenales de nuestras mamás; es una conexión entre nuestra mamá carnal con nuestra madre tierra, que en el entierro se funden.

No es mi intención tocar las fibras sensibles de nadie y me disculpo si lo he hecho, son sólo algunas reflexiones sobre la fecha que -dicho sea de paso- hace las delicias de los restauranteros.

Felicidades a las mamás en su día. Pese a mi humor, la verdad es que sí soy un gran admirador de las (verdaderas) madres solteras.

¿Y LAS MAMÁS MILLENNIALS?

¿Creían que no hablaría de temas on line? Resulta que todos sabemos que las mujeres en general, se desestresan con el shopping. Pues bien, de acuerdo con un estudio sobre hábitos de compra de las madres millennials, 9 de cada 10 planifica sus compras antes de acudir a las tiendas.

El estudio de Weber Shandwick, 1 de cada 5 madres pertenece a la generación nacida a principios de 1980. El 33 por ciento de ellas son el principal sustento de sus hogares.

Aunque la mayoría de ellas tienen una tendencia a la planificación de las compras, una vez que revisaron los precios on line, el 90 por ciento de ellas repiten el patrón de compra de sus madres, según el portal tindeo.mx.

Los datos del mismo portal indican que 67 por ciento de las madres millennials utilizan el smartphone para planear sus compras, comparar precios y descargar cupones de descuento; pero curiosamente la mayoría sigue acudiendo a las tiendas a realizar compras físicas.

Así que, caballeros, la próxima vez que queramos tachar a nuestra novia o hija de “mala planificadora” tomemos unos segundos para reflexionar si lo que diremos es cierto o sólo planifican de manera distinta a nosotros.

Como siempre espero sus comentarios: en twitter: @DanielRosas_ en Facebook @DanielRosas3.0.