hit
counter
COLUMNAS: En Resumidas Cuentas
Arturo Corona
Arturo Corona
Curioso por naturaleza, incrédulo por experiencia
abril 3, 2017

Velocidad y Alcohol

Spread the love

La madrugada del pasado viernes 31 de marzo, nuestros compañeros reporteros urbanos le informaban de un choque en Paseo de la Reforma, frente a la Estela de Luz. Un automóvil blanco se estrelló al menos a una velocidad de 180 kilómetros por hora contra un poste, el impacto fue mortal para cuatro de los cinco ocupantes que murieron instantáneamente, el conductor milagrosamente salvó la vida.

Poco a poco se han conocido más detalles de este choque que como pocos ocurridos en la Ciudad de México ha conmocionado a la sociedad. Los cuatro jóvenes todos ellos muertos en un accidente a todas luces causado por la irresponsabilidad del conductor que alcoholizado aceleró su auto de lujo a 184 kilómetros por horas antes del impacto. Este auto puede alcanzar los 200 kilómetros por hora en menos de 20 segundos. Según el reporte de la policía alcanzó esa velocidad en la recta que está frente al Museo Tamayo al llegar a la curva frente a la Estela de Luz el peso del auto de una tonelada 700 kilos le ganaron al conductor que perdió el control y se estrelló con esa fuerza contra un poste que siguió en pie. El automóvil, un BMW modelo Serie 6 2007 se deshizo con el impacto como si fuera de papel, de nada sirvieron las múltiples bolsas de aire, los frenos ABS, entre otras tecnologías de seguridad. Los cuatro ocupantes salieron despedidos al impacto, únicamente el conductor quedó prensado entre los hierros retorcidos del auto y salvó la vida gracias a las bolsas de aire y al cinturón de seguridad.

De acuerdo a la carpeta de investigación de la Procuraduría Capitalina, el conductor es Carlos Salomón Villuendas Adame de 33 años de edad, coincidió en un bar de la colonia Polanco con su vecino Luis Fernando, que estaba acompañado de su amiga Karla de 29 años de edad, y una pareja más, Roberto e Ivonne, todos entre los 27 y los 30 años de edad. Los cuatro salieron pasadas las tres de la mañana y se siguieron a dejar a Karla que vivía cerca de la fuente de la Diana, en la colonia Juárez. Se quedaron cerca.

Carlos Salomón fue llevado a la Cruz Roja, lo dieron de alta ya que no presenta lesión alguna y fue llevado al Ministerio Público con la intención de fincarle delitos de homicidio culposo agravado. Mientras los cuerpos de sus cuatro acompañantes permanecían en el Servicio Médico Forense. Karla fue sepultada la tarde del domingo en el Panteón Americano. Al conductor se le dictó prisión preventiva justificada en el Reclusorio Norte desde donde deberá seguir su proceso. El plazo para definir su situación jurídica se amplió para este este viernes 7, justo una semana después de haber matado a sus cuatro acompañantes.

Las preguntas de cómo se hubiera evitado este accidente abundan. La principal es ¿Cómo aceptaron los cuatro jóvenes hoy muertos, un aventón del conductor que estaba alcoholizado? Otra es ¿cómo se le entregan las llaves de un auto a un sujeto claramente bajo el influjo de alcohol? ¿Hasta donde tiene responsabilidad el bar? Que hacer para evitar que este tipo de tragedias se repitan.

Imagen  interaccion.org